Sede del Ministerio de Industria en Madrid

Foto: Luis García (Zaqarbal) · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

El término startup se usa con tanta soltura que cuesta saber qué hay detrás. En España, sin embargo, existe una figura concreta: la empresa emergente certificada conforme a la Ley 28/2022, conocida como Ley de Startups.

MYULAB INNOVATION, S.L., la empresa que desarrolla Myukura, cuenta con esta certificación, emitida por ENISA, Empresa Nacional de Innovación. Es una acreditación sobre la empresa: su carácter innovador y su capacidad de crecimiento. No es una certificación de un producto sanitario ni una medición de la precisión de nuestra inteligencia artificial. Esa distinción es el motivo de este artículo.

Cómo funciona el procedimiento

ENISA gestiona el procedimiento mediante el cual una empresa puede ser reconocida formalmente como empresa emergente a efectos de la Ley 28/2022. Incluye la presentación de documentación, el análisis de la solicitud y una resolución administrativa. Según la propia ENISA, la tramitación no tiene coste para la empresa.

El resultado permite acreditar que la compañía reúne las condiciones necesarias para acogerse al régimen específico que prevé la ley.

Qué analiza ENISA

Para obtener esta condición hay que cumplir varios requisitos. No basta con comprobar la fecha de constitución de la sociedad:

  • estar constituida como sociedad mercantil o cooperativa;
  • encontrarse dentro de los límites de antigüedad que fija la normativa;
  • tener sede social, domicilio social o establecimiento permanente en España;
  • contar con el porcentaje de plantilla exigido por la ley contratado en España;
  • no haber distribuido dividendos ni cotizar en un mercado regulado;
  • mantenerse por debajo del límite de facturación establecido;
  • y desarrollar un proyecto innovador con potencial de escalabilidad.

Qué beneficios contempla la ley

La Ley 28/2022 prevé un conjunto de medidas específicas para este tipo de compañías. Entre ellas figuran un tipo reducido del Impuesto sobre Sociedades del 15 % durante los periodos previstos legalmente, determinados aplazamientos tributarios y diversas medidas vinculadas a la inversión y a la atracción de talento. La aplicación efectiva de cada beneficio depende de las condiciones que establece la propia normativa.

Lo que esta certificación no significa

En un proyecto de tecnología sanitaria es especialmente importante no mezclar planos. La certificación de ENISA no valida clínicamente Myukura. Tampoco acredita que un modelo de inteligencia artificial sea seguro, que una función médica esté certificada o que el producto haya superado un proceso regulatorio sanitario.

Lo que acredita es otra cosa: que MYULAB INNOVATION cumple los criterios legales para ser considerada una empresa emergente innovadora y escalable.

Un sello responde a una pregunta concreta. Entender cuál es forma parte de usarlo con criterio.

Una pauta útil al evaluar tecnología

Al evaluar proveedores de IA, o al comunicar los hitos propios, conviene preguntarse qué certifica exactamente cada sello: la empresa, el producto, un proceso o el cumplimiento de una norma. Son cosas distintas, y mezclarlas genera expectativas que nadie puede sostener. Es la misma claridad que buscamos en nuestro trabajo de consultoría y soluciones de IA: dejar por escrito qué se promete y qué se ha verificado.

Producto, estructura y ecosistema a la vez

Myukura sigue en fase de desarrollo. Junto al trabajo tecnológico hace falta construir una estructura empresarial capaz de sostenerlo. La certificación de ENISA se suma a otros hitos recientes, como nuestra selección para el 8.º MareNostrum Hackathon del Barcelona Supercomputing Center y el programa ScaleUp 2026 de Andalucía.

No sustituyen al desarrollo del producto. Pero forman parte de lo necesario para que una tecnología pase de prototipo a empresa sostenible: construir a la vez producto, estructura y ecosistema.

Fuentes

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